Noticia extraída del portal del diario "La Capital" sobre los avances de las obras en la sala 6 del Hospital Provincial del Centenario

Se inicia en el Hospital Centenario la construcción de una sala de laboratorios

La bolsa de Comercio de Rosario aportó 250.000 dólares al proyecto en la institución pública. Se incorpora el servicio de metabolómica

La salud pública dará un paso gigante en la ciudad con la construcción de un espacio que agrupará servicio de laboratorios incluyendo la innovadora área de metabolómica. Los trabajos estarán listos en cuatro meses y para entonces la antigua Sala 6 del Hospital Centenario será un confortable lugar de investigación y asistencia. La Bolsa de Rosario aportó los 250 dólares necesario ya la Fundación de Ciencias Médicas, Rafael Pineda, la pasión con la que viene transformando la estructura insignia de avenida Francia y Urquiza.

En la sala de reuniones del Hospital de Día, un verdadero microclima dentro del Centenario, los doctores Alberto Muniagurria y Roberto Tozzini, presidente y vice de la Fundación, se entusiasman con el anuncio. No es para menos, se trata de una transformación de fuste que permitirá reunir en un solo espacio de unos 400 metros cuadrados, a los laboratorios de anatomía patológica, hematología y metabolómica, incluso con nuevos equipos.

"Hoy transmitimos un mensaje positivo", dicen los profesionales y dan las razones de la construcción. Si bien el Centenario ya dispone de los servicios de anatomía patológica y hematología, el primero está en el ámbito de la Facultad de Medicina, restando operatividad a las prácticas quirúrgicas y el segundo, "no está en un lugar físico alguno". De modo que, ambos traslados, a mismo y flamante edificio físico, no sólo era una cuestión pendiente, sino más que necesaria.

La tercera de las áreas es en sí misma el punto más alto e innovador del proyecto. Se trata de un centro de recepción de muestras que trabajará articulado con la Plataforma Argentina de Biología Estructural y Metabolómica (PLABEM), que funciona en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR)

"Es el estudio del movimiento de las células, de la conducta que siguen, de la respuesta que dan a los fármacos, de alta utilidad en la investigación de temas como las neoplasias, obesidad y patología del aparato digestivo", explicaron a modo de ejemplo. Y dijeron que eso permitirá realizar trabajos de investigación y asistenciales.

La Sala 6. La idea comenzó a tomar forma un año atrás, con la convergencia de la Facultad de Medicina y del Hospital. La fundación se puso al frente del desafío y comenzó la etapa que precede a la construcción, donde se articulan necesidades con la realidad. Había que armonizar tres servicios distintos, cada uno con sus recursos humanos y sus expectativas ya que si bien el área de metabolómica no tenía necesidades adquiridas en tanto innovación, las otras dos, sí.

Muniagurria y Tozzini caracterizaron a este proceso como de “adecuar los anhelos”. Y dijeron que se logró compatibilizar y funcionalizarlos. A cargo del proyecto estuvo la arquitecta Cristina Capriotti y la construcción correrá por cuenta de la firma Ayara-Escalante. El fondo que aportó la Bolsa de Comercio de Rosario, responden a un antecedente, en su momento el doctor Oscar Fay sembró ante esa institución, el interés que ahora se concreta.

El nuevo espacio de laboratorios estará emplazado en la antigua Sala 6, que quedó como “una cáscara vacía” después de varios usos y una larga historia. “Cuando la dirección del Hospital pidió este proyecto a la Fundación, no había dudas del lugar”, comentaron. Para hacerlo realidad ya suscribieron el convenio el Gobierno de la Provincia, el Centenario y por supuesto, la entidad que aportará el cuarto de millón de dólares.

Un sueño sin límites. “Uno sueña este lugar”, comentaron Muniagurria y Tozzini, portavoces de la Fundación y aclararon que, “en la salud pública el sueño y pasión no tiene límites”. Se puede proyectar tanto como se quiera o se pueda convertirlo en realidad. Con ese precepto mal no les ha ido. Una recorrida por el Hospital lo demuestra. Además del Hospital de Día, que ya lleva una década, también impulsaron el Centro de Diálisis al que asisten unas 50 personas tres veces por semana y es uno de los más importantes del país en el sector público y se actualizó el servicio de gastroenterología.

Semanas atrás, inauguraron la refacción de la Capilla del Hospital, donde además de los oficios religiosos y de ayuda, se darán conciertos abiertos a todos los credos. “Ahora vamos a poner en valor los jardines, en los que rescatamos una estatua del escultor José Fioravante, que figura en catálogos internacionales y que estaba en el olvido”, comentaron.

La intervención en los jardines incluye un simpático trabajo de nominar los árboles del lugar que tienen propiedades curativas.

“Vamos a poner cartelitos con el origen y qué representan”, recalcaron los profesionales y dijeron el lugar florecido y cuidado, incide positivamente en el ánimo de los pacientes. “La formación que brindamos es holística, biología, psicología y también espíritu”, aseguraron.

Para Muniagurria y Tozzini, que llevan en el lugar varias décadas, los sueños y la pasión por hacerlos realidad es una manera de devolver a la sociedad lo que ésta les brindó en tanto lugar de formación y asistencial público. “Esto es cariño, es un hábito, adónde iríamos todas las mañanas”, dijeron sonriendo frente a los ventanales de la sala hacia el espacio verde y arbolado del lugar.

¿Cuál es el leitmotiv del trabajo que hace la Fundación? “Respetamos la estructura que hicieron los mayores, un ámbito que dio entidad, valorizamos los recursos humanos, envolvemos eso en lo edilicio e integramos todos los aspectos, médico, psicológico y social”, analizaron.

La Fundación nació en 1977 cuando el profesor Rafael Pineda respondió a la inquietud del entonces decano de la Facultad de Medicina. En la actualidad, además de Muniagurria y Tozzini, el doctor Hugo Tanno forma parte de la comisión directiva a la que apoyan y fortalecen en sus desafíos, unos treinta colaboradores, desde distintos saberes, actividades y profesiones.

Cada mañana, los responsables de la Fundación se reúnen y hablan una y otra vez sobre lo que pueden ir mejorando. “Hacemos lluvia de ideas”, dicen entusiasmados y del intercambio surgen las propuestas, la sinergia y el sentido, último y preciado toque de una tarea que aman y que disfrutarán miles de seres dolientes que nunca se enterarán de aquellas mañanas fecundas.


Rescatan la figura de Rueda
En uno de los espacios verdes a la entrada del Hospital del Centenario está la estatua del santafesino Pedro Adolfo Rueda. Médico, soltero y sin hijos, donó sus campos y propiedades, que sumado la ciudad y el gobierno, hicieron posible la construcción del histórico edificio a principios de siglo pasado en Urquiza y Francia. La Fundación de Ciencias Médicas rescata su nombre del olvido