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Actividades » Profesionalismo

¿Cuál es el futuro de la clínica médica?

No hay duda que la década de los 90 ha traído grandes cambios en la práctica de la Medicina Interna. Aunque el pasado no es necesariamente un prólogo, hay algunos indicios claves de lo que el futuro pueda deparar a los clínicos.

Por Deborah Greenway (extractado de ACP Observer, Vol. 18 N9 3,)

Un médico generalista de la bahía de San Francisco, tres años atrás, integraba un pequeño grupo de médicos con una mezcla de generalistas y algunos subespecializados. Hoy el grupo se ha duplicado y se ha metamorfoseado en una mezcla de médicos de atención primaria: hay generalistas, médicos de familia y pediatras, quedando sólo dos especialistas del grupo original.

Este enfoque hace que el clínico tenga una natural afinidad con los otros colegas involucrados en la atención primaria de la salud, se comparten más inquietudes ahora que las que se tenían con los especialistas. ¿Será ésta la dirección que seguirá la identidad de la medicina interna en el siglo XXI?

Un médico pakistaní está en tren de tomar decisiones cruciales al cursar su segundo año de la residencia de gastroenterología. Cuando era estudiante, su plan era buscar un trabajo académico en los Estados Unidos. Ahora podría muy bien retornar a su país para encontrar trabajo. "Hay un enorme número de gastroenterólogos en los Estados Unidos”, dice, "Hay una gran demanda de especialistas entrenados en Estados Unidos en mi país”. ¿Permitirá el mercado del siglo XXI la supervivencia de especialistas, o perderá la medicina interna su status como la más numerosa especialidad en los Estados Unidos?

Otro médico que se desempeña desde hace 5 años en la Duke University en un sólido puesto, avalado por antecedentes en investigación, docencia y práctica clínica, asegura que en este momento en la universidad no se busca más ese tipo de CV. Actualmente, se espera que el nuevo miembro que haga investigación consiga los fondos para tal fin, requiriéndole que dedique el 80 o 90% de su tiempo a atender pacientes. ¿Se perderá el tono académico de la clínica médica? ¿Qué se le exigirá a los clínicos en el próximo siglo?

En el futuro de la clínica médica está en riesgo en gran parte por la creciente corporativización del cuidado de la salud y es difícil encontrar a alguien que crea que se pueda volver atras. También la especialidad está en la cuerda floja en vista de la búsqueda de internistas reevaluando sus fuerzas -y sus roles- en el nuevo panorama del cuidado de la salud.

¿Podrá la calidad y el costo del servicio que preste el clínico equipararse con los que presten otros proveedores de atención primaria o por otros especialistas? Y el modus operandi de la clínica médica -ese avasallador deseo de comprender los problemas del paciente antes que reaccionar en primer término- ¿podrá sobrevivir en un mundo donde el dinero es cada vez más escaso?

Según Mark A. Kelley, estamos viviendo una transición histórica. "Los clínicos eran los pensadores consumados y rápidamente hicieron avanzar la ciencia médica. Después, los especialistas se apoderaron del rol. Casi al mismo tiempo, llegó esa nueva especialidad de médico de familia. La medicina interna abarca un amplio campo de temas, desde los del subespecialista hasta los fundamentales de la atención primaria”.

Russell C. Maulitz, clínico e historiador de su profesión, opina sobre el futuro de la medicina interna. "Está sobre el filo de la navaja. ¿Seremos médicos consultores, a la manera de la medicina británica, o seremos generalistas con amplia base?”

Ninguno de estos problemas es nuevo. En 1897, el padre de la medicina interna, Sir William Osler expresaba la dificultad del concepto: ’’ojalá hubiera otro término para designar el campo de la medicina que queda luego de separar la cirugía, la obstetricia y la ginecología”. "No es una especialidad, aunque comprende al menos una media docena; quienes la cultivan no pueden ser tildados de especialistas, pero pueden llevar sin reproche el bueno y viejo nombre de médico, en contradicción con los generalistas, cirujanos, obste tras y ginecólogos”.

La crisis de identidad de la medicina interna lanzó a la ACP en una campaña de relaciones públicas con el lema "doctores para adultos”. Su vicepresidente ejecutivo, Walter J. MacDonald, opina que la llave del futuro no son las organizaciones o gerenciadoras de salud, ni los empleadores. Son los pacientes. Si los pacientes están convencidos que lo que quieren es "un doctor para adultos”, eso es lo que van a reclamar a sus empleadores, y eso es lo que los empleadores reclamarán a las organizaciones de oferta de salud.

Sin embargo, la mayoría de los expertos predice que no habrá un modelo de organización único para los clínicos. Ya no es popular predecir el inexorable ascenso de unos pocos que estén en la cúspide de un sistema verticalmente integrado, ni que todos los médicos tendrán que formar grandes grupos de múltiples especialidades para manejar el inevitable avasallamiento de la capacitación. De acuerdo con Mr. Holt, del Instituto para el Futuro, la prevaleciente sabiduría indica que los médicos trabajarán como consocios y no como empleados. "Creo que el modelo dominante de aquí a 20 años será semejante a numerosos bufetes de abogados de mediano tamaño, más que el de grandes corporaciones en las que los médicos sean empleados. Pero mucho va a depender de que se compruebe que uno de los modelos demuestre que el cuidado de los pacientes mejora... y estamos a muchos años de poder afirmarlo”.

En opinión del Dr. David Ziegler, de Saouth Dakota, el papel principal del internista será el de brindar cuidados primarios a la persona añosa, y además, el de atender problemas más complicados en pacientes que padezcan múltiples enfermedades. Para los clínicos se abren muchísimas nuevas oportunidades.

La Medicina Interna proporciona una sólida base para seguir diferentes direcciones, según el Dr. Kelley. Es por ello que es optimista sobre el rol futuro de la Clínica Médica, cualquiera sea el sistema de salud que resulte del actual tumulto. "Creo que el internista es una persona pluripotencial”, dice, "Los clínicos ganan premios Nobel, los clínicos son funcionarios de salud pública, los clínicos se están abocando a la atención primaria de la salud y lo& clínicos tratan a pacientes críticamente enfermos. Lo que el profesional desee hacer con ese entrenamiento dependerá el lugar donde ejerce y qué clase de persona es ”.

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